sábado, 27 de diciembre de 2008

correr frente a ti (es un deporte que yo hago en silencio).

De pasada a las 2 de la mañana, levanto el tubo para escuchar silencio ajeno si es que existe. A veces, busco, al otro lado de la línea, una voz vigilante que por detrás de las paredes haga asomar sus ojos en forma de oído. Por eso, yo escucho y me dejo escuchar, para que aquel tímpano se aturda de los zumbidos que emanan la confusión de estas noches estivales donde los insectos hacen presencia y la música se da por aludida.
Las venas del brazo se tensan cuando lo estiro entre la almohada y alcanzo el piso de madera en busca del tubo, palpando almohadones desordenados, hasta que de pronto irrumpe el blanco aparato, enroscado entre su cable negro y lo llevo hasta mis oídos...
hola? hola? repito,
y un acústico malestar enciende el plano que se activa en mi cabeza, donde dialogo con el que se fue a Francia y me dice que me encuentra día a día, noche a noche, entre la sucesión de cosas que siente que ha perdido.
Me dice -y yo escucho- Cata, cuando vuelva, no quiero que ya te hayas ido, porque yo sigo estando acá, soy esta forma que se yergue en los espacios nublados y de aire vacío que te encierran cuando por las noches el sueño que aún no concilias se vuelve mío.
Yo nosé si es el delirio o la noche, o el verano, pero cuando hablo por teléfono dormida con el silencio, él me dice cosas jamás vistas, jamás oídas, porque sabe que en cualquier momento me voy a dormir profundamente, para llevármelo conmigo, y al llegar a ese punto, el se habrá esfumado pero seguirá rondando en mi cabeza como una diadema de oro apoyada sobre mi cabello.
Le exijo forma al silencio. Le exijo palabras porque le hacen falta a su naturaleza.
Toda mujer se haya contrapuesta a la falta de sonidos, sin comprender que detrás de ese gran silencio está el Secreto Centro. el Enigma. Porqué han emigrado de ellos las formas, si actúan como si fuesen mismo el arte que todos proponemos. ¿Porqué mientras que corro por vos, a vos te alejan motocicletas que huyen con suma certeza? Es que no hay bálsamo como tu presencia.

1 comentario:

joAco dijo...

hace tanto que no hablamos, que te me hicistes tan críptica?